Javier Egea – Otro romanticismo

Son las once de la noche y todavía estoy en la oficina corrigiendo exámenes. Necesito parar un momento para leer “Otro romanticismo”, de Javier Egea. Un poema al que siempre vuelvo cuando “la prisa clava su aguijón” y noto que realmente “el mercado nos fue tragando”. Cuando parece imposible apagar la luz, decir “te quiero” e irse a dormir, cuando los proyectos se llevan el tiempo sin dar nada a cambio. Este texto es esos de escribir  “renglones que se estrechan” como palabras que se “escupen”, pero es justo lo que odio hacer. Más bien, hay días que quiero condensar … Continue reading Javier Egea – Otro romanticismo

Málaga en mayo

Málaga, 7 de mayo Recuperado en Laramie, Wyoming, 19 de octubre Málaga en mayo “Hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo”, solían advertirnos desde antaño para días como los de hoy, en los que Málaga me regala un cielo nublado, y un Palmeral cuya sorpresa son las casetas de la Feria del libro abandonadas, para nada abarrotadas como las imaginaba. En estos días nublados sólo quedan los libros, y los buenos amigos. No hace falta nada más para estar la mar de bien. Si acaso, algo más: el viaje en bici más tranquilo que me haya dado … Continue reading Málaga en mayo

Post-Día de la Hispanidad

Esta semana he vivido, quizás, uno de mis días más raros y especiales en Laramie. El jueves por la mañana, nada más despertarme, me puse mis zapatillas al revés (la derecha en el pie izquierdo y la izquierda en el pie derecho), y me pregunté si no sería una especie de “levantarse con el pie izquierdo”. Eran las seis de la mañana y pronto me di cuenta de que sí, más o menos, sólo que al final cada uno decide su suerte. Cuando llego a mi oficina la puerta no abre, ocho menos veinte de la mañana, tengo clase en … Continue reading Post-Día de la Hispanidad

Nuestras costumbres

Hace unas semanas viví uno de los momentos más ¿estrambóticos (trambólikos)? en los Estados Unidos. Una chica iba en el shuttle (autobús de línea) con su perro, y había decidido sentar al perro a su lado, en el asiento de al lado. Sí. Mi sorpresa fue en aumento cuando leí justo encima del asiento donde estaba sentado el susodicho ente: “reserve este asiento para personas minusválidas o para personas mayores” (en inglés). Vale. Después de esto creí que no volvería a ver nada más sorprendente en el shuttle. Pero hoy ha sucedido. Siete y cuarto de la mañana, west express shuttle. Una chica está … Continue reading Nuestras costumbres