Una semana cualquiera

Todos los que me conocen saben que cuando escribo suelo esconderme detrás de las calles y de las anécdotas de la ciudad. Saben también que no soy muy dada a exponer mi vida en redes sociales explícitamente. Pero creo que los Estados Unidos me están cambiando. Y, además, ¡qué cojones! estoy en un país enorme, donde es muy fácil sentirse muy sola, y escribir estupideces y publicarlas en redes sociales puede ayudarme a “creer” que no estoy tan sola (al final voy a seguir igual de sola, pero ya se sabe la facilidad que tiene el ser humano para autoengañarse).

img_20160929_110437

Iré al grano. Esta mañana llegué a mi oficina y me encontré este post-it. Mi compañera de clase y compañera de GTA (Graduate Teaching Assistant) lo había dejado en mi ordenador. Yo llegaba después de una clase un jueves en la que literalmente, como decimos los españoles, me entraron ganas de darle unas cuantas guantadas a mi alumnos pa´ que espabilaran (espero que el gobierno de los Estados Unidos no lea esto, bueno sí, porque al final no lo hice, desgraciadamente).

Es una gozada que una nativa americana te diga que disfruta de tus ideas, en mi caso, ideas que tengo que empezar a expresar en una lengua que no es la mía. Sí, señores. Estuve 20 minutos exponiendo-comentando y 10 minutos debatiendo sobre las ideas de Nietzsche acerca de la verdad y la mentira ¡en inglés! Y dice que lo disfrutó, espera a escucharme en español. Anyway. Estas cosas le animan a una, sí, después de una clase en la que tus alumnos no son capaces ni de leer un p****era diapositiva y tú tienes que hacer tu papel de profesora-payasa-animadorasocial para que despierten. Y después de una noche en un Catholic on Campus meeting donde me sentí más que nunca muy homesick.

Pero hay más, menos de 24 horas antes tuve un feedback con mi profesora de Practicum in College Teaching -fue a una de mis clases a “obsevarme”-. Me dijo literalmente (en inglés) “me sorprendió mucho la manera en que les hablas a tus alumnos, normalmente los profesores nativos sólo gritan y hablan muy rápido. Pero tú no. Sabes cómo hablarles en español. Tu voz es realmente suave y dulce (sweet voice), el ambiente en clase era totalmente confortable, les haces sentir muy cómodos,  me encanta la manera en la que estás atenta a ellos. Pareces su mamá (you look like their mom)”. Me lo voy a tomar desde el lado positivo, supongo.

Sí, ya sé lo que estáis pensando. Esta no es Belén. Belén en España es un manojo de nervios (oh, Dios, cómo echaba de menos esta expresión, manojo de nervios). Pero puede ser lo que dije antes, los Estados Unidos me están cambiando.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Create a free website or blog at WordPress.com.

Up ↑

%d bloggers like this: